Emaya ha destinado un operativo de más de 30 personas para colaborar en el restablecimiento de la normalidad en la calle Rodríguez Arias
La Empresa Municipal de Aguas y Alcantarillado de Palma (Emaya) ha destinado un operativo especial de más de 30 personas para colaborar en las tareas de restablecimiento de la normalidad en la calle Rodríguez Arias, donde el derrumbe de un edificio provocó el pasado lunes 26 de octubre la muerte de 7 personas.

Desde dicho lunes hasta el miércoles 28 de octubre, las áreas de Medio Ambiente y de Redes de Emaya trabajaron en el lugar de los hechos, para retirar los escombros acumulados, así como para garantizar el suministro de agua a las viviendas del sector afectado.



Pocos minutos después del suceso, que fue presenciado y comunicado por un operario de Emaya que cubría la ruta de recogida nocturna, el Área de Medio Ambiente desplazó a la zona un operativo especial para recoger los escombros acumulados y trasladarlos a Son Reus, donde permanecen en un espacio acotado por si fuera necesario investigar los restos del edificio.

Desde las 2 de la madrugada del lunes hasta las 21 horas de la madrugada del martes, el operativo realizó más de 40 viajes a Son Reus, donde se depositaron las más de 400 toneladas recogidas de residuos. El martes y el miércoles, los esfuerzos del Área de Medio Ambiente de Emaya se concentraron en las tareas de limpieza, mediante la utilización de barredoras mecánicas y un camión cuba, entre otros efectivos.

Por otro lado, dos brigadas del departamento de Redes de Emaya accedieron el martes al lugar del siniestro, coincidiendo con las tareas de desescombro. Un equipo de 8 personas trabajó hasta las 4 de la madrugada del miércoles para asegurar el suministro de agua a las viviendas colindantes al edificio siniestrado, puesto que el suceso afectó parte de las conducciones de esta zona.

Posteriormente, Emaya realizó una instalación provisional para garantizar el suministro de agua al resto de viviendas vecinas. Esta instalación estará en funcionamiento hasta que acaben los trabajos en la zona y pueda recuperarse la normalidad en el servicio.

Con esta acción, Emaya ha querido sumar su esfuerzo al de todos aquellos profesionales y voluntarios que, desde el primer momento, se volcaron para conseguir el restablecimiento de la normalidad en la zona.